Jesús Blanco e Ignacita Polo
Jesús Blanco e Ignacita Polo decidieron instalarse definitivamente en su amada Descargamaría, dejando atrás su Fogón de la Abuela, en el madrileño barrio de Usera, en diciembre de 1998. Con la ilusión puesta en un proyecto que prometía ser el primer intento serio de mesón restaurante en Descargamaría, en toda la historia de la villa.
Los 5 años de la regencia del Molino de Ánimas a manos de Jesús e Ignacita, marcaron un antes y un después en la historia gastronómica y turística de Descargamaría. El mesón mesón se convirtió en un referente cultural de la Sierra de Gata. Sin olvidar claro, que todo fue conseguido partiendo de cero, forjando un nombre y estableciendo un saber hacer que supondrá una marca difícil de superar por cualquier proyecto ulterior.
Con renovadas ganas e ilusión, Jesús e Ignacita decidieron continuar la labor comenzada hace 5 años, presentándose al concurso de renovación del contrato, con el objetivo impuesto de hacer del Molino, un Gran Restaurante, un centro de atracción gastronómica y cultural, aportando ideas nuevas, actividades nunca antes llevadas a cabo, trabajando para ellos, y por extensión, para el pueblo. Buscando la excelencia, para desarrollar una oferta incipiente de servicios turísticos en Descargamaría, que a futuro, fuese la clave del desarrollo económico y social de esta villa. Una labor compleja, que precisaba de manos expertas.
Lamentablemente, esta ilusión se ha visto truncada por un ya sobradamente conocido latrocinio municipal.
Hay quien dice que la providencia quiso que fuera así y que a la larga será mejor para ellos. Dios lo quiera. Al menos ahora, podrán disfrutar sin agobio de su pueblo, de sus fiestas y de su familia.